Date un baño de bosque

¿Qué es lo que tiene dar un paseo entre los pinos o una caminata pausada por la montaña que te renuevan totalmente? Yo hago estas cosas porque me sientan como nada, pero hace poco aprendí que existe mucha evidencia científica que corrobora el poder sanador de la naturaleza.  Más abajo, tres razones por las cuales querrás ir más y más al bosque.

Una de las herramientas más valiosas para la auto-sanación y que comparto en mis clases, cursos y sesiones es la importancia de pasar unas horas en un espacio donde no veas nada hecho por los humanos. Los japoneses lo llaman shinrin yoku que significa “baño de bosque” y se refiere a unas terapias en las que sales de tu ambiente vital urbano y te adentras en un entorno natural boscoso para regenerar todo el tejido de tu cuerpo-mente-corazón.

Acudir a la naturaleza es tan importante que incluso existe una corriente de psicólogos que hablan de un “desorden por déficit de naturaleza” que se manifiesta entre las personas que pasan la mayor parte de su día a día en la ciudad.

3 poderes sanadores de la naturaleza:

Las plantas y árboles del bosque desprenden unas sustancias volátiles minúsculas que literalmente dialogan con tu sistema inmunitario, le ayudan a fortalecerse y apoyan el mecanismo natural de auto-reparación de tus células. Entre otras maravillas, esas sustancias son potentes anticancerígenos, favorecen la producción de las hormonas felices y reducen las del estrés.

Despierta funciones de tu cerebro que suelen ponerse en modo avión durante nuestra vida urbana: hace que desarrolles una atención global, despierta tus sentidos, aumenta la capacidad de maravillarnos, de sentir placer y de empatizar con otros seres vivos. Además, promueve el estado de reposo y armonía naturales del sistema nervioso, haciéndote más creativo, intuitivo y feliz.

Permite que te despojes de las capas de condicionamientos sociales y culturales, devolviéndote al estado de SER espiritual. Se dice que es en la naturaleza donde redescubrimos nuestro estado real de ser humanos, nuestro ser genuino, primigenio y auténtico.

Esta primavera, ¡aprovecha para darte muchos baños de bosque!

Paz y amor verdes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Resuelve el CAPTCHA, por seguridad. ¡Gracias! *