Malala, niña coraje

Malala es una niña de facciones dulces, habla con suavidad, huele a jazmín y a azahar y se mueve graciosamente. Algo en sus ojos la delata. A sus catorce años es ya experimentada en el arte de la lucha por los derechos de la mujer. Desde que tenía diez reivindica el derecho de las niñas paquistanís a tener una educación justa y completa. Sus últimas batallas le han costado un tiro en la cabeza.

Mis clases a lo largo de esta semana han estado dirigidas a explorar una postura compleja  de yoga “Hanumanasana”, en honor al dios mono del Ramayana. He dedicado todas las clases a los héroes y heroínas de carne y hueso que pueblan mi vida. Hoy se las ofrezco a Malala porque ella encarna mejor que nadie las cualidades de guerrera de las que he estado hablando a mis estudiantes. Ella tiene un cuerpo suave, ligero y casi frágil, si no fuera por la Luz potente que brilla desde su interior. Parece flexible y con una gran capacidad de adaptación. Su mirada refleja una fuerza y coraje sobrenatural, proveniente de algo más grande que el nivel de realidad en el que nos movemos. Al igual que Hanuman, está dispuesta a enfrentarse a las hazañas más difíciles con una sonrisa en la cara. Malala está decidida a cambiar su mundo y el mundo de tantas niñas que están recluídas y a quienes se les niegan los derechos más básicos.

Nunca llegaré a entender cómo puede haber tanta brutalidad en el mundo para que flores como Malala sigan siendo pisoteadas por los caminos pedregosos de la ignorancia. Te invito a que leas su página en facebook y la apoyes desde la comodidad de tu ordenador: http://www.facebook.com/malalayousafzaiofficial

Bendiciones de Luz sanadora para Malala

Om Shanti

Zaira

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