La habitación de las mujeres

En pocos días tendremos con nosotros a la luna nueva, la fase del mes más propicia para la menstruación femenina, la meditación profunda y la introspección. Era tradicional que las mujeres gozaran de unos días de descanso y recogimiento cuando atravesaban sus días de luna roja, incluso existían espacios dedicados a ello. 

Como vivíamos en grupos familiares más grandes, la mujer que menstruaba era atendida por las demás, quienes le cocinaban y cuidaban de sus quehaceres e hijos mientras ella renovaba su cuerpo y su mente. El gineceo de la antigua Grecia, la tienda roja de las tribus bíblicas o la zenana en la Persia ancestral son algunos ejemplos de espacios exclusivamente dedicados a las mujeres, a su trabajo conjunto y a sus círculos sagrados.

El tema es difícil de tratar porque desafortunadamente se perdió el motivo original de la finalidad de dichos espacios y más tarde en la historia empezaron a utilizarse como lugares de aislamiento, castigo e incluso de abuso. Esta terrible distorsión quizá surgiera como reacción contra el poder que la mujer tiene durante la menstruación, no lo sé, pero el caso es que sería bonito que todos tomáramos conciencia de que son días especiales, en los que la vibración energética de la mujer es altamente transformadora y que debe ser honrada y respetada durante la luna durmiente. Tal cambio comienza en nuestro propio hogar, prueba a hacer sólo estas tres cosas:

❍  Hablemos con nosotras mismas y con nuestros compañeros de vida para asegurar que durante la próxima menstruación o durante la siguiente luna nueva hagamos menos y descansemos más. Viviendo más despacio recuperamos los vínculos con la Tierra.

❍  Pasemos más tiempo en nuestro espacio sagrado, hagámoslo extra cómodo, quizá con algún almohadón más o alguna manta más calentita ahora que ya estamos en otoño. Encendamos una vela roja y disfrutemos de un rato en silencio a la luz de las velas.

❍  Hagamos por hablar menos y sólo cuando alguien se dirija a ti primero, intentemos no ser quienes iniciamos la conversación. Apliquemos esto también al diálogo con el móvil, encendamos la pantalla solo en momentos asignados y para responder a mensajes importantes. Así nos beneficiamos del silencio regenerador.

Cada aspecto del ciclo femenino es sagrado.

aham prema

2 opiniones en “La habitación de las mujeres”

  1. Muchas gracias Zaira, te sigo en Instagram, tengo tu libro : Yoga en la cocina y lo leo todos los días, incluso he realizado algunas series de yoga o tus recetas, hoy mismo preparé leche de almendras con tu receta. Gracias por brindar tanto amor.
    Anarella desde Uruguay

    1. Hola Anarella,
      ¡Qué alegría saber que estás disfrutando tanto con Yoga en la cocina!
      Gracias a ti, linda, me hace mucha ilusión conectar con seres conscientes por todo el mundo.
      Aquí me tienes para lo que necesites.
      Cocina, medita y celebra!
      Con mucho cariño, Zaira

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